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Lugares históricos
Church of Andahuaylillas - CuscoChurch of Andahuaylillas - Cusco
Carlos Sala / PromPerú
Es sencillo, cuando se piensa en el pasado del Perú, remontarse a la riqueza de culturas milenarias y a la época legendaria del Imperio Inca.

El recorrido continúa sin embargo, al Perú de la conquista y la colonia, al Perú de la unión de dos visiones del mundo, del tiempo y de lo sagrado, al Perú de las batallas por la Independencia y una República construida a sangre y fuego.

Cuatrocientos años transcurrieron, cuatrocientos años de fusión del imaginario prehispánico y las líneas y formas de occidente. Ese tiempo ha dejado hermosas huellas pictóricas y arquitectónicas en monumentos en los que se sintetizan la espiritualidad, la imaginación y creatividad de los peruanos.


Santa Catalina, el tiempo detenido

Convento de Santa Catalina, Arequipa Convento de Santa Catalina, Arequipa
Heinz Plenge / PromPerú
En Santa Catalina el rumor de los largos hábitos de las religiosas se intuye entre las paredes. Una a una las calles del Monasterio -verdadera ciudadela dentro de la ciudad- revelan la historia de un pasado atrapado entre la piedra de sillar y los óleos coloniales, entre las altas bóvedas y las graníticas plazas.

Ubicada en el centro de Arequipa, Santa Catalina es el orgullo de sus pobladores: en sus más de 29.426 m2 de superficie se levanta una obra maestra de la arquitectura y se guarda parte de lo mejor del arte religioso hispanoamericano.

Fundado en 1580 bajo la anuencia del Virrey Toledo, el "Monasterio de Monjas Privado de la Orden de Santa Catalina de Sena" fue abierto al mundo casi 400 años después, en 1970. Sólo desde entonces el visitante puede recorrer los claustros y calles que, durante la colonia, se convirtieron en el refugio y el hogar de mujeres, nobles en su mayoría, que habían decidido alejarse del mundo y consagrarse por entero a la oración.

Acaso debido a esa nobleza de linaje y a la riqueza de sus familias, es que el convento fue decorado con las más valiosas pinturas pertenecientes a las escuelas Quiteña y Cusqueña, entre muchas otras firmadas por maestros italianos y españoles, y que se tuvo, además, especial cuidado en el acabado de sus edificios. La plaza principal, cuyas puertas conservan la magia de sus finísimos acabados e imaginería tallada en madera, ostenta una pileta traída especialmente de España y hecha enteramente de granito. Los colores ocre y añil de sus calles y patios - bautizados con nombres de ciudades españolas- están decorados con hermosas flores y geranios rojos.

Hoy, recorrer el Convento de Santa Catalina toma alrededor de una hora, una hora de ensueño, una hora en la que pueden descubrirse siglos de tradición.

Fortaleza del Real Felipe: un bastion de Libertad

The Real Felipe Fort, CallaoFuerte del Real Felipe , Callao
Walter Silvera/PromPerú

Construida en 1747 según diseño del francés Luis Godín, fue una de las fortalezas más importantes de América y cumplió un papel relevante en la colonia al proteger a la capital de los ataques de piratas y corsarios. Más adelante, en el combate del Dos de Mayo de 1866, se convirtió en la principal defensa del país durante el enfrentamiento armado contra España. Actualmente es Museo del Ejército Peruano y exhibe objetos, uniformes y armas de la milicia peruana.

Museo Naval Julio Elías Murguía

Ayacucho: todos los templos

Catedral de Huamanga, AyacuchoCatedral de Huamanga, Ayacucho
Carlos Sala / PromPerú
Caminar por la ciudad de Huamanga, en Ayacucho, es experimentar un reencuentro con la fe en cada esquina. Con 33 iglesias en la ciudad, una por cada año de Jesucristo, Huamanga es uno de los destinos religiosos más interesantes de América y una prueba imperecedera de la fe que caracteriza a los pueblos del Perú.

Cada uno de esos templos -el más antiguo fue construido en 1540- es depositario de alguna reliquia, alguna obra de arte, alguna leyenda. Basta situarse en la Plaza de Armas para admirar la majestuosa arquitectura barroco renacentista de la Catedral de Ayacucho, construida con piedra rosada en su parte central y gris en sus torres. La Catedral data de 1612 y es considerada una de las más hermosas del Perú por la exquisitez de sus interiores decorados con estilo churrigueresco. 


Otras iglesias, como el Templo de Santo Domingo, que data de 1548, o el de San Francisco de Paula, construido en 1713, dan cuenta de la evolución del estilo y del gusto de sus constructores: arcos románticos y bizantinos en Santo Domingo, fachadas greco romanas con imágenes en alto relieve en San Francisco de Asís, interiores barrocos en el templo de La Compañía de Jesús... cada iglesia de Huamanga tiene su propia personalidad.

Por otro lado, las 33 iglesias de Huamanga son depositarias de algunos de las más hermosas obras del ingenio ayacuchano: primorosos retablos, púlpitos de madera tallada, altares profusamente decorados y cientos de óleos de diferentes escuelas pictóricas que allí se desarrollaron. Una verdadera invitación a recorrer los históricos caminos de la religiosidad peruana.

Angeles del Cusco

Pintura de la Escuela Cusqueña, CuscoPintura de la Escuela Cusqueña, Cusco
Carlos Sala / PromPerú
En el Cusco, las Madonnas lucen mejillas sonrosadas a la manera de las mujeres andinas, los ángeles visten de dorado y llevan puestos sombreros al estilo Flandes. En iglesias y templos, los óleos antiguos y majestuosos que adornan sus naves, revelan la presencia de cierta iconografía que ya no pertenece a una estética exclusivamente europea. Son las pinturas de la Escuela Cusqueña, esa muestra única de mestizaje cultural en el que confluyen tanto la vocación evangelizadora española como la reacción, pagana pero igualmente fervorosa, de los artistas indígenas.

Fue hacia finales del siglo XVII que uno de ellos, Diego Quispe Tito -sin duda la figura más importante de esta corriente- desarrolló una obra que sería la primera manifestación de una plástica local y significaría, además, una verdadera escisión entre pintores españoles y andinos.


En su obra se prefiguran ya, algunas de las principales características de la escuela: el trazo fino, la marcada influencia de los grabados flamencos y la abundancia de elementos decorativos en los trajes. Asimismo, la impronta mística y profundamente religiosa de la escuela se vería reflejada en las series de arcángeles, vírgenes y santos que -característicos de la pintura virreinal americana- tienen su origen en la necesidad de los colonizadores hispanos de capturar la imaginación de los antiguos cusqueños con una iconografía deslumbrante y conmovedora.

Naturalmente ligado a la fundación de iglesias y monasterios, hoy podemos apreciar el arte de la Escuela Cusqueña en templos como el de Santo Domingo, levantado sobre los restos del Koricancha, el Templo del Sol, o en la Catedral del Cusco. A través de los siglos, la tradición de los pintores cusqueños ha pasado de generación en generación, de maestros a aprendices, de padres a hijos, para cautivar, con su iconografía deslumbrante y conmovedora, esta vez al visitante moderno.

Lima: fina estampa y tradición

Iglesia de San Francisco, LimaIglesia de San Francisco, Lima
Domingo Giribaldi / PromPerú
Al igual que sus habitantes, Lima, la Ciudad de los Reyes, es una rara y excitante mezcla de razas, estilos y formas. Mientras otras metrópolis de América y del mundo se yerguen desde la modernidad, el paisaje urbano de Lima mantiene la ancestral textura de su rica tradición.

El Centro Histórico, el antiguo damero de Pizarro -llamado así por la distribución geométrica tan característica de las antiguas ciudades virreinales- es hoy un Patrimonio Cultural de la Humanidad: sus calles conservan intacta la añeja belleza de su arquitectura colonial, recorrerlas es atravesar cuatro siglos de memoria viva, es atisbar tras las puertas de las altas casonas, e ingresar a sus luminosos patios y balcones barrocos.

La ciudad, fundada en 1535 por el conquistador Francisco Pizarro, ostenta una serie de edificaciones de inmenso valor arquitectónico e histórico que rodean la Plaza Mayor y engalanan las calles aledañas: La Basílica Catedral de Lima, construida en 1625 en estilo barroco renacentista, con sus espléndidos altares churriguerescos es definitivamente el primer foco de atención del recorrido. Sin embargo, otros complejos arquitectónicos, como el de San Francisco - cuyos claustros y patios, decorados con azulejos sevillanos, son el marco ideal para las elaboradas piezas de arte religioso que allí se guardan- o el convento de Santo Domingo, que en 1551 fuera escenario de la fundación de la Universidad de San Marcos, la primera de Sudamérica, son también imprescindibles dentro del circuito.

El viejo Palacio de Torre Tagle data de 1730 y es una de las mejores muestras de arquitectura colonial, con sus balcones de madera tallada y su portada de piedra barroca. Las casonas de Riva Agüero o Aliaga, la tradicional Plaza de Toros de Acho, y las remozadas alamedas de cara al Rímac, completan el tradicional paisaje urbanístico limeño, sin duda alguna, uno de los circuitos más interesantes de su tipo en hispanoamérica.

Ocopa: La Alejandria de los Andes

Biblioteca del Convento de OcopaBiblioteca del Convento de Ocopa, Junín
Carlos Sala / PromPerú
Se dice que cuando Francisco de San José - un sacerdote franciscano de España impaciente convertir a los naturales al cristianismo alcanzó esta región alejada, él decidio construir una capilla para honrar al señor. Era 1725, sta Rosa de Ocopa era una aldea en las colinas andinas. En un cierto plazo, sin embargo, la capilla pequeña dio vuelta en la base de funcionamiento de donde los misionarios precisaron en la selva, doblado en convertir las tribus de Asháninka al Catolicismo.

Tres siglos más adelante, hay dos razones que el suelo Ocopa es un monumento histórico: sus claustros coloniales antiguos, que han permanecido intacto desde su fundación, y la biblioteca, un depósito único de la historia y cultura a partir de las eras coloniales y republicanas. La colección no sólo incluye testimonios de esas noches largas pasadas por los franciscanos que componen los circulos y los cuentos del recorrido. Hay también 25.000 volúmenes que son cuidados por los guardas y que atraen a centenares de investigadores de todo el mundo para consultarlos.

El convento de Ocopa también contiene las ediciones únicas de libros antiguos y de una colección de arte que ofrece pinturas de aceite valiosas de las escuelas de Huamanga y de Cuzco. Dando vuelta en una atracción turística importante, el convento de Ocopa ofrece cuatro claustros - el Portería, del Olivo, las arboledas de Obrería y de Padre Pío- de árboles, de un churchbell antiguo y de su biblioteca imponente que sea visitada cada día por los viajeros y los investigadores de universidades en Perú y del extranjero, en la búsqueda de la sabiduría antigua misticol de los franciscanos.

Iquitos: sigueindo la ruta del auge del caucho

Casa de Fierro, IquitosCasa de Fierro, Iquitos
Archivo de PromPerú
La selva peruana guarda en medio de su follaje y del misterioso del río Amazonas, una colección de las joyas arquitectónicas que toman a visitantes por sorpresa, ambos por su belleza así como su estilo único: éstas son la herencia del pasado de los barones de goma, los landholders de gran alcance que dieron vuelta a la selva peruana en un paraíso comercial verdadero en el final del diecinueveavo siglo.

Era la era conocida como el auge de goma, una edad de oro para los aventureros europeos que amontonaron fortunas extensas de los árboles de la goma que cubrieron centenares de hectáreas en la región, y que proveeron la materia prima que era imprescindible para la industria que prosperaba del tiempo. Las ciudades tienen gusto de Iquitos - encima de el cual hasta que entonces estuvo tenido sido una ciudad portuaria pequeña dio vuelta en un partido largo, donde no se ahorró ningún costo, ni excentricidad ni el carecer de lujo.

Como parte de la herencia de esta edad de la abundancia, Iquitos todavía lleva rastros del gusto extravagante de los barones de goma: los azulejos del mosaico en los palacios del Italiano-estilo, la calzada de la orilla que apresuraba o la residencia famosa diseñaron por Gustave Eiffel y que fue construida de las hojas de metal llevadas por centenares de hombres a través de la selva.

Hoy, en la ciudad de Iquitos, los hogares locales modestos - no sin cierto encanto del kitsch exista junto a las mansiones francesas, hoy usadas en gran parte como oficinas públicas. En un cierto plazo, con la invención del nilón y de otros productos alternativos, la demanda para el caucho disminuyó, significando el extremo de los barones de goma. La memoria de este pasado llenó de abundancia, sin embargo, las vidas encendido en los edificios excéntricos que atestiguan a una era exuberante y salvaje.

Iglesia en el Valle de Colca

Iglesia de Yanque, ArequipaIglesia de Yanque, Arequipa
Wilfredo Loayza / PromPerú

El valle de Colca es famoso como punto ideal para los vigilantes de los deportes y de la naturaleza de la aventura. El área es también ricos en la tradición, como se pueden considerar en la variedad de festivales religiosos y los artes y los artes coloridos.

Sin embargo, el valle, también conocido como “el valle de maravillas”, ofrece a fieles de ante de la historia la ocasión de visitar una cadena de ciudades que ofrecen obras de arte coloniales magníficas, tales como iglesias, incluyendo:


Left bank:

Chivay (3,650 metros / 160 km desde Arequipa)
La ciudad principal en el área. Su iglesia, Nuestra Señora de la Asunción, características un altarpiece barroco del decimoséptimo-siglo, un tabernacle de la culpabilidad del décimosexto-siglo y una serie de murals que representaban el bautismo de Cristo y de los apostles pintó entre los decimoséptimos y décimo octavos siglos.


Yanque (3,580 metros / 10 km desde Chivay)
Esta ciudad era la base de los misionarios franciscanos que colocaron en el área. La iglesia, Inmaculada Concepción, es una construcción local única del Barroco-estilo. La iglesia ofrece un façade imponente, una serie de altarpieces pintados neoclásicos y una cruz de la plata del décimosexto-siglo llevada en alto en procesiones.

Achoma (3,680 metros / 18 km al oeste de Chivay)
La iglesia de la ciudad, construida en el último décimo octavo siglo, ofrece decoraciones del rococo en sus capillas y a lo largo de sus columnas. Dentro de la iglesia están los murals, un altarpiece neoclásico y un púlpito que datan del décimo octavo siglo, más docenas de estatuas.

Maca (3,400 metros / 23 km al oeste de Chivay)
La ciudad, construida en las cuestas del volcán y del montaje Hualca-Hualca de Sabancaya, ofrece una iglesia llamativa dedicada a Papá Noel Ana, con un façade adornado con los arcos y las imágenes sagradas. La iglesia todavía contiene los altares barrocos de la culpabilidad, el tabernacle y la imagen del Cristo crucificado tallado en el décimosexto siglo.

Pinchollo
(3,390 metros / 27 km desde Chivay)
La ciudad, famosa por sus altarpieces miniatura, características que una iglesia dedicó al San Sebastián, donde uno puede encontrar renacimiento interesante y los altares barrocos mientras que tela mientras que un umbral hábilmente adornado que se asemeje a un altarpiece gigante.

Cabanoconde (3,200 metros / 65 km desde Chivay) La ciudad, que marca el comienzo de las tierras de la cabaña, es casera a la iglesia de San Pedro Alcántara, una construcción de madera imponente construida en el décimo octavo siglo con dos torres de campana adornadas con las imágenes de la haut-relevación del sol, de la luna y de las estrellas. Está parada hacia fuera para sus umbrales neoclásicos y la pared Inca-inspirada del atrio. Dentro de la iglesia uno puede encontrar una serie de imágenes de Cristo crucificadas y de la coronación de la Virgen, típica del décimo octavo siglo.

Right bank:

Coporaque (3,700 metros / 8 km al oeste de Chivay)
Su iglesia, Santiago Apóstol, es la más vieja del valle, con un décimosexto-siglo Italiano-diseña el façade. La iglesia guarda los tesoros religiosos importantes tales como reliquias y chasubles de plata. La iglesia también conserva el restos de su altar principal primitivo e imágenes finas que datan del décimosexto siglo, representando la coronación de la Virgen, el Señora Candelaria, Papá Noel Ursula, el La Dolorosa y San Antonio Abad

Ichupampa (3,710 meters / 19 km al oeste de Chivay).
Su iglesia dató del último décimo octavo siglo, con un façade interesante, más esculturas de San Francisco y de Papá Noel Rosa de Lima.

Lari (3,390 meters / 27 km al oeste de Chivay).
La iglesia de la ciudad, Purísima Concepción, es la más grande del valle y fue construida en el mediados de-décimo octavo siglo. Dentro de uno puede encontrar un sistema de altares pintados, de un púlpito magnífico y de una estatua del concepto inmaculado.

Madrigal (3,200 metros / 50 km al oeste de Chivay). Su iglesia, Santiago de Madrigal, es una del más vieja del valle, siendo construido en los 30 años pasados del décimosexto siglo.

Andahuaylillas: La capilla Sixtina de los Andes

iglesia de AndahuaylillasIglesia de Andahuaylillas, Cusco
Carlos Sala / PromPerú
Si el ángel de Michael hubiera usado un poncho y el casquillo andino del chullo, él habría firmado indudablemente sus trabajos sobre las paredes de la iglesia de Andahuaylillas. De hecho, los murals magníficos que alinean los arcos de esta capilla minúscula apenas 36 kilómetros de Cuzco han dado lugar a su apodo, la capilla de Sixtine de los Andes. Andahuaylillas - originalmente Antawaylla o “campo del cobre” - es una aldea pequeña doted con un clima benigno y una gente tolerante.

En el estilo clásico de las iglesias del país, Andahuaylillas - construido por los Jesuits en el último décimosexto siglo es una construcción simple hecha de las paredes gruesas del fango-ladrillo del adobe, común en edificios coloniales, y ofrece una estructura relativamente modesta: un solo cubo con un belltower y un façade con dos columnas de piedra sólidas que están paradas hacia fuera contra las otras alrededor de la entrada principal.

La iglesia, sin embargo, es uno de los ejemplos más finos del arte colonial peruano: en el lado interno del façade están las pinturas del mural que representan la trayectoria entre bueno y malvado. Fomentar dentro de la capilla, mientras tanto, hay un número impresionante de los adornos que adornan los arcos y las azoteas - muchos de ellas de la escuela de Cuzco. El efecto es coronado por un retrato del concepto inmaculado atribuido al pintor principal magnífico Murillo. El altar principal, que se adorna en goldleaf de la región de Amazon. La obra de arte barroca se talla fuera de cedro con las hojas del oro, mientras que sobre él las paredes y el techo se adornan con los murals de diseños geométricos y de decoraciones de oro.

En las paredes laterales hay otros altares y capillas embellecidos con una colección de pinturas de aceite anónimas que pertenecen a la escuela de Cuzco. Éstos y otras pinturas valiosas hacen Andahuaylillas otro tesoro en el valle de Urubamba, en Cuzco.

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